Mientras en el calendario interno de Morena se insiste en que los coordinadores municipales se definirán hasta el 21 de septiembre, en Morelia la cortina ya comenzó a moverse… y detrás de ella se alcanzan a distinguir algunas siluetas que apuntan hacia la contienda por la alcaldía en 2027.

¿En Morena, por quién apostarían para competir por la alcaldía de Morelia en 2027?

Formalmente nadie está en campaña. Pero en los hechos, el duelo de aspirantes ya arrecia.

Giulianna Bugarini: perfil político y agenda mediática

Una de las cartas visibles es la diputada local Giulianna Bugarini, electa por el distrito 11 de Morelia. Fue dirigente estatal de Morena y directora del Instituto de la Juventud Michoacana durante la administración de Silvano Aureoles Conejo.

En el Congreso local ha buscado posicionarse con temas de alto impacto mediático, entre ellos la prohibición de eventos taurinos y más recientemente presentó una iniciativa para que el “stealthing” —la práctica de retirar o dañar el preservativo durante una relación sexual sin consentimiento— sea reconocido en la ley como violencia sexual.

Barragán: el político de tierra

En la otra esquina aparece el diputado Juan Carlos Barragán Vélez, representante del distrito 16 de Morelia. Su fortaleza se concentra justamente en ese territorio, donde ha tejido durante años una estructura política y social.

Barragán también formó parte del gobierno silvanista, pero su capital político ha crecido principalmente desde su organización “Mano a Mano”, con la que ha recorrido colonias, barrios y comunidades del municipio.

En el plano legislativo presume productividad: entre sus dos periodos como diputado acumula más de 350 iniciativas, lo que lo coloca como uno de los legisladores más activos del Congreso local. Esa combinación de trabajo territorial y presencia legislativa le ha permitido ir bien posicionado en varias encuestas.

Luis Navarro: la carta técnica

Otro perfil que ya hace ruido es el del actual secretario de Finanzas del estado, Luis Navarro García, considerado por muchos como el arquitecto del llamado “milagro financiero” del gobierno de Alfredo Ramírez Bedolla.

En una entidad que durante años padeció crisis presupuestales, su gestión ha sido asociada con estabilidad financiera y orden en el manejo de los recursos públicos.

El propio Navarro lo resume así:
Peso que se tiene es peso que se puede gastar; peso que llega para educación es para educación, peso que llega para salud es para salud”.

Pero más allá de los números, el funcionario también ha comenzado a tener presencia territorial en la capital michoacana, particularmente en la zona sur de Morelia y en colonias populares mediante el movimiento Haciendo Barrio, que promueve talento local y apoya a pequeños comerciantes.

La definición formal llegará —si se cumple el calendario partidista— con la designación de coordinadores municipales en septiembre. Pero en política, como en el teatro, cuando la cortina empieza a moverse es porque la función está por comenzar.

El telón apenas se abre… pero el público ya empieza a tomar partido.