Por: Humberto Castillo Mercado

La representante del Sindicato de Trabajadores de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, Martha Ereni Gutiérrez, exigió que el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla saque las manos del movimiento de huelga que enfrenta actualmente la institución.
La representante señaló en rueda de prensa de la Unión de Sindicatos Sociales del Estado de Michoacán que el conflicto laboral debe resolverse sin injerencias externas, respetando la autonomía universitaria y los derechos de los trabajadores que participan en el paro.
Asimismo, sostuvo que la comunidad universitaria y los sindicatos deben ser quienes conduzcan el proceso de negociación, a fin de encontrar una solución que no afecte el funcionamiento de la máxima casa de estudios del estado.
De la Universidad Michoacana dependen muchas fuentes de trabajo, como lo es el transporte y también pequeños comercios. Tristemente, en este momento la Universidad Michoacana está siendo utilizada como rehén político.
Se informó, que los adeudos a los trabajadores de la Universidad Michoacana, por diversas prestaciones supera los 100 millones de pesos.
La Universidad Michoacana está siendo utilizada políticamente y su autonomía está siendo violentada.
Cuando nosotros, como sindicatos, nos ponemos a la merced del gobierno, entonces pasamos a convertirnos en sindicatos charros, es decir, sindicatos subordinados al poder.
Por eso denuncio públicamente la injerencia del gobierno en la Universidad Michoacana, así como la participación de otros poderes que también están violentando la autonomía de la universidad.
La huelga es el instrumento más fuerte que tenemos los sindicatos para defender los derechos de los trabajadores, siempre y cuando no se ponga al servicio del patrón o del gobierno.”
“Que se acabe la huelga, porque la huelga en la Universidad Michoacana la está poniendo en riesgo. Se trata de una huelga que está respaldando el rector, quien claramente ha salido a decir que hoy existe un presupuesto como nunca antes lo había tenido la universidad.
Yo también pido que exista presupuesto directo para los sindicatos, pero no para uno solo, sino para todos los sindicatos que existen dentro de la universidad.
Hay personal de apoyo que tiene años trabajando en la institución sin una base laboral ni prestaciones sociales. Un trabajador de apoyo tiene, en promedio, 13 años de antigüedad, y existen casos de trabajadores que llevan hasta 25 años sin seguro social.
Y esos trabajadores de apoyo no están contemplados dentro de un pliego petitorio, por lo que sus derechos siguen sin ser atendidos.
Con esta huelga se está afectando también al transporte y al comercio que dependen de la actividad universitaria.
Por ello hago un llamado a los señores gobernadores y a todos los poderes para que saquen las manos de nuestra universidad y respeten su autonomía.”