Teremendo de Los Reyes, Michoacán.- Con un acto cívico, seguido de un desfile y una convivencia organizada por los ejidatarios, habitantes de Teremendo de Los Reyes conmemoran este 2 de octubre el 107 aniversario de la restitución de sus tierras, una fecha que representa uno de los capítulos más importantes en la historia de esta comunidad. De acuerdo con los registros históricos retomados por Crónicas y Apuntes para Teremendo de Los Reyes, fue un 2 de octubre de 1919 cuando, por disposición presidencial, las tierras fueron restituidas a los habitantes del pueblo, después de siglos en los que estuvieron bajo dominio español y posteriormente en manos de hacendados. A las nueve de la mañana de aquel día, Tomás Campos, primer comisariado ejidal, acompañado por autoridades agrarias federales y estatales, se presentó en la hacienda de Tecacho para reconocer los linderos y tomar posesión de las tierras restituidas. Sin embargo, la recuperación no fue sencilla: años antes, habitantes como Tiburcio Pérez y Eutimio Soria habían iniciado la lucha por recuperar el territorio de la comunidad. La defensa de las tierras llegó incluso a los tribunales. Los hacendados cuestionaron la autenticidad de documentos históricos utilizados por los indígenas de Teremendo para acreditar sus derechos sobre el territorio. Entre los argumentos presentados se llegó a señalar como apócrifos documentos relacionados con la fundación del pueblo y el testamento de Ana Putzute. Los documentos y relatos históricos también dan cuenta de la antigüedad de la comunidad. En uno de los alegatos se menciona incluso a un escribano indígena de apellido Cuaraqui, cuyo nombre aparece como parte de las referencias utilizadas para cuestionar o defender la existencia histórica de Teremendo y sus derechos sobre las tierras. La historia de una mina que se convirtió en leyenda La historia de Teremendo también está acompañada por relatos sobre una antigua mina de plata. El Theatro Americano, en su libro tercero, páginas 70 y 71, hace referencia a una mina localizada en una montaña de espesos árboles, donde se habrían encontrado metales de plata en gruesos granos. El relato señala que en su interior se encontraron diversos animales y que fue necesario utilizar bombas de cohetes para ahuyentarlos. También se habla del descubrimiento de un altar con ídolos y ofrendas de copal e hilados de lana, además de figuras de hombres y animales. Para entonces, en 1712, el cura de la comunidad era el padre Anguiano. La tradición oral mantuvo viva la historia de una mina utilizada por los antiguos habitantes para obtener metales preciosos. A finales del siglo XX, la comunidad incluso emprendió una búsqueda para tratar de localizarla. Entre 1999 y 2000 se conformó un comité que impulsó trabajos de excavación con participación de habitantes mediante faenas y posteriormente con maquinaria, con la intención de encontrar la entrada o tiro de la antigua mina y comprobar la leyenda del llamado “Dorado”. La búsqueda, sin embargo, resultó infructuosa. El comité estuvo integrado por Austreberto Pérez León, jefe de tenencia; Hildeberto Villa, jefe suplente; Francisco Morales, presidente; Juan Ruiz, secretario, y Eloy Sixtos, tesorero. Hoy, a 107 años de aquel 2 de octubre de 1919, Teremendo de Los Reyes vuelve a mirar hacia su pasado para recordar una lucha que marcó el destino de su población. El acto cívico, el desfile y la convivencia entre ejidatarios y habitantes forman parte de una celebración que mantiene vigente la memoria de quienes defendieron las tierras que, generaciones después, continúan formando parte de la identidad de la comunidad. Navegación de entradas Grecia Aguilar destaca impulso a derechos sociales y agenda juvenil en su Segundo Informe Celebra SEE el centenario de la Escuela Secundaria Técnica 13 “La Huerta”