“Reciprocidad”, el Valor Social que Transformará a Michoacán

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Ahora que estoy convocando a la sociedad Michoacana a integrar un proyecto de cambio, es que me estoy dando cuenta de uno de los valores sociales más importantes; un valor que ha permanecido y seguirán estando presentes en nuestra gente:

“El Valor de la Reciprocidad”

Este valor no significa un gesto de gratitud; sino un compromiso que como sociedad acuñamos con la gente que incondicionalmente nos ayuda, nos escucha e intercede por nosotros.

Ese compromiso de reciprocidad de nuestra gente es más que una respuesta equitativa; es decir, cuando la gente percibe la honestidad, sinceridad y autentica empatía su respuesta no tiene un límite, por lo que no corresponde al saldo de una deuda sino al fortalecimiento de una relación social sólida y consolidada por un bien común.

Quiero insistir que me estoy refiriendo a la reciprocidad como un valor social, no como un principio de equitatividad, ni mucho menos de expectativa (promesas de hoy por ti, mañana por mí).

Pero hay que entender también que la reciprocidad va a cobrar factura a aquellos oportunistas que solo utilizan a la sociedad y se acuerdan de ellos cuando requieren de un favor político y/o de movilidad social, porque solo buscan obtener beneficios a expensas del otro. Esto no genera un vínculo de confianza, pero sí de reciprocidad negativa, la que tarde o temprano le dará la vuelta a esa relación oportunista que no valora la condición de la gente.

En cambio, la reciprocidad positiva no es el resultado de un apoyo o ayuda que se haya diseñado y/o estructurado para ese fin; sino la consecuencia de la solidaridad con la gente cuando ellos nos necesitan, generando un vinculo duradero de confianza que supera las perversidades de terceros por evitar ese “Valor de la Reciprocidad”.

Cuando hablo de la Reciprocidad como Valor, no implica asumir derechos y deberes como base de un acuerdo; sino del reconocimiento a la autentica voluntad de ayudarse entre sí. Un comportamiento social difícil de entender para algunos, pero una respuesta nata de la gente agradecida por la empatía y atención a sus necesidades y sentimientos.

En una página de internet (https://lamenteesmaravillosa.com/) destacan uno de los principios de la reciprocidad que apunta a que las personas tenemos un sexto sentido; uno con el cual podemos discriminar el altruismo del egoísmo, y en especial, a quienes hacen cosas por nosotros por mero interés, y no por afecto o respecto. Porque la auténtica reciprocidad, siempre debe partir de la bondad y la espontaneidad.

El Valor de la Reciprocidad siempre ha estado presente en nuestra es sociedad, pero ha sido mal interpretado y mal manejado por mucha gente, queriéndolo utilizar para manipular a las personas y organizaciones sociales, pensando que son ingratos quienes les niegan el apoyo por un bien o favor recibido; – que pobre pensamiento –

Cuando nosotros actuamos de buena voluntad en beneficio de otras personas y de la sociedad en general sin esperar algo a cambio, sembramos la confianza y cultivamos “El Valor de la Reciprocidad”; esa que llega sin pedirla y multiplicada, creando una estructura inminentemente consolidada para transformar en unidad a nuestra sociedad, #Palabra de Nicolaíta.