En el marco del Día Internacional de la Mujer, la historia de Teresa Olivia Renoult Salazar es también la historia de una mujer que encontró en el deporte una forma de vida y de servicio. Empresaria, ciclista de montaña y actual directora operativa del Instituto Municipal de Cultura Física y Deporte (IMCUFIDE), su trayectoria ha estado marcada por la disciplina, el compromiso y la convicción de que el deporte puede transformar realidades.

Olivia se define primero como deportista. Es licenciada en Ciencias de la Comunicación, empresaria desde hace varios años y apasionada del ciclismo de montaña y el deporte extremo. Esa mezcla de vocaciones fue la que, con el paso del tiempo, la llevó a involucrarse no solo en la práctica deportiva, sino también en la organización de eventos y en la promoción de actividades físicas.

Fue alrededor de 2008 cuando comenzó a impulsar proyectos deportivos como el Race Extreme, uno de los eventos que marcaron su camino dentro de la organización de competencias. A partir de ahí participó como asesora en diversas carreras y proyectos atléticos, incluyendo iniciativas como la carrera Nicolaita de Corazón, que buscaban reunir a la comunidad alrededor del deporte.

Actualmente, desde su cargo en el IMCUFIDE, su trabajo consiste en coordinar y revisar la logística de eventos deportivos que se realizan en el municipio, desde carreras atléticas hasta competencias diversas. Su función implica analizar la viabilidad de cada evento, revisar el número de participantes y garantizar que las actividades se desarrollen en condiciones adecuadas.

Para Olivia, el deporte es mucho más que una actividad física. Lo considera una herramienta fundamental para la formación de niñas, niños y jóvenes, pues fomenta valores como la disciplina, el compromiso y la constancia. A lo largo de los años también ha trabajado en cursos de verano y actividades recreativas para impulsar la práctica deportiva entre las nuevas generaciones.

Esa visión, asegura, nace de su propia experiencia. Desde muy pequeña el deporte formó parte de su vida y fue un elemento que marcó su forma de conducirse en la vida diaria. “El deporte me enseñó cómo conducirme en la vida”, afirma, convencida de que los hábitos que se adquieren entrenando se reflejan después en cualquier ámbito personal o profesional.

Cuando habla de inspiración, Olivia no duda en mencionar a su madre. Fue ella quien impulsó su cercanía con el deporte y quien le inculcó valores que hoy considera fundamentales, como la disciplina y la congruencia entre lo que se dice y lo que se hace. Aunque ya no está presente, su recuerdo sigue siendo una guía constante.

Entre sus experiencias deportivas más significativas recuerda cuando, junto con dos compañeras, logró convertirse en campeona nacional en una disciplina de deporte extremo. Aquella etapa fortaleció su vínculo con el deporte competitivo y reafirmó su compromiso con esta actividad.

Hoy ese compromiso también se refleja en el apoyo que busca brindar a jóvenes deportistas, especialmente a quienes provienen de comunidades donde el acceso al deporte es limitado. Desde su trinchera intenta generar apoyos, conseguir equipo deportivo o acercar oportunidades a quienes desean competir.

Renoult reconoce que en México aún existe un largo camino por recorrer en materia de apoyo al deporte. Considera que, aunque se hacen esfuerzos, el país todavía está “en pañales” en comparación con otras naciones donde la actividad física se entiende como una inversión social que impacta en la salud, la educación y la convivencia.

A pesar de ello, observa con optimismo el crecimiento de la participación femenina en diversas disciplinas. Cuando comenzó a practicar ciclismo de montaña, recuerda, eran muy pocas las mujeres que se atrevían a recorrer los senderos. Hoy el panorama es distinto y cada vez más mujeres participan en carreras atléticas y deportes de aventura.

En este Día de la Mujer, Olivia hace una invitación clara: promover el deporte desde el hogar y las familias. Para ella, las mujeres juegan un papel clave en la formación de hábitos y valores en las nuevas generaciones. Si el deporte se impulsa desde casa, asegura, se puede construir una sociedad más disciplinada, saludable y comprometida con su entorno.