Por: Gerardo Pérez Morales

El dirigente estatal de Morena, Jesús Mora, cerró filas en torno al llamado “Plan B” impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, al asegurar que no responde a una derrota legislativa, sino a una “convicción política profunda” para desmontar privilegios y abaratar la vida democrática del país.

En su rueda de prensa semanal, Mora planteó que la reforma busca modificar de fondo el modelo electoral: desde topar salarios en órganos electorales y eliminar prestaciones, hasta reducir regidurías, limitar el gasto legislativo estatal y fortalecer mecanismos como la revocación de mandato. Subrayó que el paquete implicaría ahorros por alrededor de 4 mil millones de pesos.

“El debate no es técnico, es de fondo: qué tipo de democracia queremos”, sostuvo, al contrastar la visión de Morena —centrada en austeridad y control ciudadano— con lo que calificó como una defensa de privilegios por parte de la oposición.

El líder morenista aterrizó esta discusión nacional al contexto estatal, donde destacó la gestión del gobernador Alfredo Ramírez Bedolla. Afirmó que Michoacán es ejemplo de disciplina financiera, al señalar que en 2024 se lograron “cero observaciones” en el manejo educativo por parte de la Auditoría Superior de la Federación, en contraste con irregularidades millonarias en administraciones pasadas.

También resaltó una inversión histórica en infraestructura educativa cercana a los 3 mil 100 millones de pesos, así como el avance del programa de conectividad para estudiantes, que ya suma más de 107 mil beneficiarios. “El acceso a internet hoy también es un derecho”, afirmó.

En materia financiera, Mora defendió la reciente reforma estatal que prohíbe contratar deuda más allá del periodo de gobierno, calificándola como una “reforma moral del Estado”. Según sus cifras, de una deuda heredada superior a 35 mil millones de pesos, ya se han liquidado cerca de 22 mil millones.

En otro frente, respaldó el posicionamiento del presidente Andrés Manuel López Obrador sobre Cuba, al reivindicar la tradición mexicana de soberanía y no intervención. Criticó el nivel de polarización en redes sociales y advirtió sobre la normalización de discursos de odio.

Finalmente, arremetió contra el PRI y el PAN, al señalar que enfrentan un alto rechazo ciudadano y carecen de condiciones para construir alianzas competitivas rumbo a futuros procesos electorales. “Saben que las cuentas no les dan”, afirmó.

Mora concluyó que el “Plan B” cuenta con los consensos necesarios entre Morena, PT y PVEM, y anticipó su aprobación por mayoría simple en el Congreso, como parte de una agenda más amplia que —dijo— busca consolidar austeridad, derechos sociales y soberanía nacional.