Michoacán Necesita Inversión en el Campo y Liderazgo con Visión de Desarrollo de los Sistemas Públicos de Investigación Agropecuaria e Instituciones de Educación Superior

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Desde hace unas semanas vengo advirtiendo de la crisis que se avecina por la escasa inversión en desarrollo en el campo, por el incremento de los precios en los alimentos y por los conflictos internacionales que ponen en riesgo el abasto de alimentos en nuestro país.

Esto se agrava pues se percibe un estancamiento en la productividad agrícola que no solo afecta a las urbes, sino directamente al medio rural donde habitan la mayoría de la población de escasos recursos y extrema pobreza.

Por eso e insistido en la urgente necesidad de invertir en el campo; pero no basta con las inversiones tradicionales de los programas y apoyos que a lo largo de la historia no han logrado transformar el campo como motor de desarrollo económico, sobre todo en Estados como el nuestro, cuya vocación productiva es la Agropecuaria.

Por ello hoy se requiere invertir en el campo, pero con una directriz de innovación agrícola-tecnológica que busque incrementar la productividad y eficiencia en la producción de alimentos e insumos para la agroindustria local y nacional, que satisfaga la creciente demanda interna.

Esto ya ha sido advertido por el Banco Mundial, donde concluye en un informe reciente que los países en desarrollo deben aumentar de forma drástica la innovación agrícola y el uso de la tecnología por parte de los agricultores para eliminar la pobreza, satisfacer el abasto interno de alimentos y hacer frente a los efectos adversos del cambio climático.

El problema de esta conclusión es que viene acompañada de una realidad global (muy acentuada en México y totalmente presente en nuestro Estado), “Un déficit cada vez más amplio de gasto en investigación y desarrollo”.

Por eso, hoy amplió esa necesidad de reorientar las políticas de inversión y desarrollo en México, y particularmente en Michoacán (por su vocación productiva), “Hay que apostarle a la investigación y desarrollo dirigido a las necesidades de los agricultores y agroindustria local”.

El reorientar esas políticas de inversión para detonar el desarrollo del campo y combatir la pobreza, requiere forzosamente apostarles a los Sistemas Públicos de Investigación Agropecuaria e invertir en Educación Superior con esta orientación; esto dinamizará las cadenas de valor agrícola inclusivas con una mayor participación del sector privado.

Es sabido que la inversión en ciencia y tecnología es clave para el desarrollo, pues impacta directamente en el crecimiento del PIB y aumenta la productividad, pero también se traduce en una mejora en la calidad de vida de la población.

¿Entonces porque no se le ha dado esa importancia?

En realidad, creo que ha faltado la visión de desarrollo a largo plazo y el liderazgo de los Sistemas Públicos de Investigación Agropecuaria e Instituciones de Educación Superior para proponer y coadyubar con el Estado en ese nuevo paradigma de bienestar a partir del desarrollo productivo.

Se sabe que la son claves para el desarrollo, entonces porque no invertir en ellos.

Si Michoacán se invirtiera en ciencia y tecnología para el desarrollo del campo, impactaría directamente con beneficios sociales y económicos, en el crecimiento del PIB y en el incremento de la productividad; traduciéndose en la mejora en los niveles de vida de nuestra población.

Si se reorientamos la política de inversión y desarrollo en Michoacán, y si los Sistemas Públicos de Investigación Agropecuaria e Instituciones de Educación Superior nos involucramos en ello, podremos aumentar los rendimientos productivos, gestionar insumos con mayor eficiencia, introducir nuevos cultivos y sistemas de producción, y mejorar la calidad de los productos; y por lo tanto mejorar las condiciones sociales y económicas de nuestra gente, #Palabra de Nicolaíta.