Dos jóvenes originarios de Michoacán murieron tras un tiroteo ocurrido la noche del 11 de abril en Longview, Washington, Estados Unidos, hecho que ha generado consternación entre la comunidad migrante.

Familiares y amigos solicitan apoyo para cubrir los gastos de repatriación y servicios funerarios, con el fin de trasladar los cuerpos a Michoacán y darles sepultura.

De acuerdo con la Policía local, el ataque se registró en el estacionamiento de un salón donde se realizaba una celebración con cerca de 200 asistentes. En el lugar, las autoridades encontraron a las víctimas con heridas de bala; posteriormente fallecieron.

Los jóvenes fueron identificados como Cristian García Segundo, de 21 años, y Sergio Adrián Segundo, de 30, quienes habían viajado a Estados Unidos con visas de trabajo para laborar en la cosecha de manzana.

Tras el ataque, el presunto responsable, Andrés Carrasco-Sánchez, de 49 años, fue detenido y enfrenta dos cargos de asesinato en primer grado.

Las autoridades estadounidenses continúan con las investigaciones.