Debate por impacto ambiental de fraccionamiento divide a Jesús del Monte

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Un severo conflicto se ha suscitado en Jesús del Monte, derivado del permiso otorgado por el Ayuntamiento moreliano, para que se construyan fraccionamientos en los márgenes del Manantial Mastranto, el cual provee de agua a los pobladores de dicha Tenencia.

Y es que pese a no existir un estudio ambiental que avale que dicha construcción no tendrá perjuicio de contaminación sobre uno de los últimos manantiales que subsiste en la zona, se autorizó la construcción de un fraccionamiento, el cual para lograr tener un acceso directo requerirá una parte del predio en el que se ubica el cuerpo de agua.

Desde el pasado 19 de mayo en asamblea informativa, se dio a conocer que existía un contrato de permuta signado por el Comité de Agua Potable de la Tenencia con constructores, a quienes les cedieron de manera vitalicia 192 metros cuadrados de los predios “El Pozo” y “Los Coyotes”, donde se ubica el manantial El Mastranto, por lo que se exigió que se anulara, y se pidiera una explicación al respecto por parte de los integrantes del comité.

Este domingo, se realizó una segunda asamblea para abordar el tema, en la que acudieron los integrantes del Comité, así como representantes de los constructores y el auxiliar de la autoridad, quienes expusieron la situación ante la asamblea que representa la mayoría del pueblo.

En este marco, los implicados en la firma del contrato defendieron su postura alusiva a que dicho contrato no representa un perjuicio para la comunidad, pese a que se exhibió el riesgo que existe de que se edifique un conjunto habitacional cerca de la zona; y subrayaron que en dicho documento no se establece la venta al precisar que no son dueños del espacio en cuestión.

La contraparte, fue clara al señalar que defenderán el manantial que es propiedad del pueblo de Jesús del Monte, al tiempo que reclamaron que se haya firmado el contrato de permuta previo a realizar la asamblea en la que se dio a conocer del mismo, lo que alegaron fue un error de los integrantes del comité.

En respuesta, los señalados refirieron que en su momento se dio a conocer la propuesta y pese a que la firma se realizó antes, de haber obtenido respuesta negativa de la asamblea no habrían seguido con el proceso, que alegaron, representa un beneficio para el pueblo, ya que se establece en el documento que los constructores  colaboraran con la limpia y mantenimiento del lugar, para que se mantenga en buenas condiciones, además de que una vez concluido el proyecto representará un espacio de sana convivencia para los habitantes de la Tenencia.

En este punto, la tensión que prevaleció a lo largo de la reunión se intensificó, al reparar en el hecho de que el contrato solo hace referencia a que tendrían permitido el acceso los integrantes del comité de agua potable, así como la autoridad, además de a quienes autorizaran.

Y es que a decir de los pobladores, si este espacio siempre ha sido del pueblo, ¿por qué tendrían ahora que pedir permiso para el acceso?.

En su oportunidad el jefe de Tenencia, José Manuel Hernández Elguero reiteró las afectaciones que para el manantial representará la construcción de viviendas, de ahí que respaldado por un numeroso grupo de pobladores, subrayó que no se permitirá continúe con lo plasmado en el documento signado.

Los integrantes del comité manifestaron que el principal beneficio que se tendrá con la firma del contrato, será que se podrá tener un acceso a Mastranto de manera vitalicia, el cual ya no se tenía ante la venta de los terrenos colindantes al manantial, de ahí que el jefe de Tenencia explicó que se tiene la opción de proceder a juicio para que se otorgue.

La asamblea se desarrolló por casi cuatro horas, en las que la constante fue la confrontación, pese a la asistencia del representante de la Secretaría del Ayuntamiento, para finalmente plantear que se votara en dos sentidos: uno que se suspendiera lo señalado en el documento hasta que no se tuviera el estudio de impacto ambiental; y/o, que se anulara dicho contrato, y que se organizaran como comunidad para realizar la limpieza del manantial, sin dar opción a los constructores.

Sin embargo, casi la mitad de los asistentes a la asamblea ya no se encontraban en el espacio donde se realizó la misma, y otra parte se marchó previo a la votación, por lo que los pobladores consideraron que no se tuvo ningún acuerdo.

Por lo anterior, se prevé se espere a que se tenga listo el estudio de impacto ambiental, para determinar si se anula el contrato o se toman otras medidas.