Ciudad de México.— El grupo parlamentario de Morena, a través de la diputada Fabiola Alanís Sámano, respaldó la reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, destacando tres ejes clave: reducción del gasto público, reconfiguración del poder político y fortalecimiento del control ciudadano sobre los gobiernos.

En rueda de prensa, Morena planteó que la reforma no es solo un ajuste técnico, sino una redefinición de fondo sobre quién ejerce realmente el poder.

Uno de los puntos que destacó la legisladora en su posicionamiento s el recorte estructural al gasto político. La iniciativa propone limitar el tamaño de los cabildos municipales y establecer un tope al presupuesto de los congresos locales, medidas que buscan desmontar lo que el oficialismo considera un aparato “costoso y burocrático”.

El mensaje es claro, indicó, reducir privilegios en la clase política y redirigir esos recursos a infraestructura pública, en línea con la narrativa de austeridad que ha marcado a los gobiernos de Morena.

Alanís Sámano fue enfática: este instrumento permite que la ciudadanía decida si un gobierno continúa o no a mitad de su periodo. La posibilidad de empatar este ejercicio con elecciones intermedias (2027 o 2028) busca, además, reducir costos y aumentar la participación.

Este punto se vuelve central porque redefine la lógica tradicional del poder en México: pasar de mandatos intocables a gobiernos sujetos a evaluación directa, precisó.