“Kiki el amor se hace”, una divertida opción para disfrutar en casa

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Por: Mariana García Cárdenas

El amor y el sexo, son el motivo y el motor de muchas de las historias que se han llevado a la pantalla grande, es difícil que falte alguno de estos elementos en cualquier película, porque claro, el amor se puede manifestar de muchas maneras, podemos hablar del amor filial, del amor romántico, del amor juvenil, del amor entre amigos, del amor apasionado, del amor a las cosas, en fin el abanico de opciones es basto, ah pero también es igual de basto el abanico de opciones para el sexo y “Kiki, el amor se hace”, nos lleva a descubrir, de una manera muy divertida, que hay muchas maneras de encontrar placer sexual que van más allá de lo “normal” o “preestablecido”.

Ésta película que les recomiendo este día es una cinta española, y sé muy bien que a algunas personas les molesta un poco el acento español y a veces solo por eso prefieren no verlas, pero de verdad les digo, la película vale mucho la pena.

En los tiempos en los que nos estamos moviendo, en los que creemos que de tanto que se habla de sexo, lo sabemos todo, es muy positivo descubrir que hay muchas cosas que ignoramos, y que le pueden dar sentido o explicación a muchas cosas.

“Kiki” nos muestra la historia de cinco parejas o cinco casos vaya, en los que algunos de los protagonistas se dan cuenta que no es que tengan problemas para encontrar el placer sexual, lo que pasa es que no lo estaban buscando de la manera correcta porque tienen ciertas parafilias sexuales que les hacen encontrar el placer en cosas o formas diferentes a los demás.

Quizás ahora se pregunten ¿qué es una parafilia?, pues estas son, de acuerdo a Wikipedia, los patrones del comportamiento de las personas en las que la fuente predominante del placer sexual no se encuentra en la relación sexual como tal sino en alguna otra actividad u objeto, por eso algunas personas gozan viendo llorar a alguien, o al tocar algún tipo de tela, o por relaciones entre tres y no entre dos personas, solo por mencionar algunas.

De ahí que Kiki sea tan ilustrativa, porque nos muestra un poco de lo que son las parafilias sexuales, pero lo hace de un modo tan cómico y divertido, que en verdad, más allá de cualquier morbo, van a pasar de verdad un rato muy agradable, al menos yo cuando la vi, porque si, la vi en el cine en el 2016, morí de risa gran parte de la cinta y a carcajada abierta, por eso les digo, si quieren pasar un buen fin de semana, esta película es una gran opción y en serio merece una oportunidad.Si se animan a verla pueden encontrar “Kiki, el amor se hace” en Netflix y también está en Cinépolis Click y de seguro en alguna otra aplicación o en la web.