Sobre el transporte público

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Morelia/Omega Vázquez
El transporte público es un sistema regulado por el estado y tiene como propósitos ofrecer un servicio que traslade a las personas para la realización de diversas actividades de trabajo, de distracción y es un elemento importante en la actividad económica de la ciudad.
También, con el transporte se busca que los particulares usen lo menos posible el transporte particular, en este sentido lo ideal es que las unidades del transporte público estén en óptimas condiciones, los conductores sean atentos con el pasaje, observen una velocidad prudente y no permitan el sobre-cupo.
La revisión mecánica que debe realizar el organismo operador debe ser cuidadosa para que los componentes de la unidad de transporte estén en condiciones adecuadas, con silenciador, direccionales, seguridad mecánica y aseado el medio de transporte.
El conductor advertido de no usar el celular cuando está en movimiento la unidad y va manejando, no poner música que pueda molestar al pasajero, menos con exagerado volumen, no ir jugando carreras para ganar pasaje a otras unidades, prestar su servicio con ropa limpia y dándose tiempo para que las personas suban o bajen de la unidad con seguridad.
Todo lo anterior es lo ideal que contrasta con el viacrucis que se padece al usar estos medios de transporte que desde la fuerza de las organizaciones imponen sus criterios ante una autoridad omisa que hace de la corrupción su estrategia de operación en donde el dejar hacer y el dejar pasar termina por promover lo contrario.
Recientemente, sin dar a conocer estudio alguno de movilidad y de adecuación de costos, se acaba de aumentar la tarifa y como siempre se dice que se comprometen a mejorar la calidad del transporte, mejorando y renovando el parque vehicular y asegurando que los conductores serán atentos y con el pasajero, pero todos sabemos que esto no ocurrirá.
El peso que se aumenta es insuficiente para financiar la renovación de unidades, los concesionarios seguirán explotando a los choferes y estos que ganan en razón de las personas que movilizan seguirán exponiendo la integridad de los pasajeros, así en una combi que caben 10 personas pueden transportar a 15, sin importan que la propia unidad comprometa su seguridad mecánica.
Cierto, el transporte público es un negocio y como tal debe ser operado, el estado sólo debe regularlo sobre la seguridad mecánica y la calidad y preparación de los conductores; sin embargo se debe promover un servicio de transporte articulado que movilizando a mayor cantidad de personas haga posible una mejor tarifa y al ser un servicio cómodo promover el no uso del automóvil propio.
Morelia podría tener una suerte de ejes viales estratégicos que circunden y crucen la ciudad, como una red alimentadora para el transporte concesionado de combi’s, este servicio deberá complementarse con unidades intermedias que pueden transportar a 25 personas, con clima acondicionado que, definitivamente, harían que muchos particulares dejaran su coche y recurrieran a este servicio diferenciado.
Es necesario un estudio costo beneficio para saber qué tipo de unidades de transporte se deben destinar para este servicio, dejar la improvisación, definir un sistema integral de transporte urbano, que atienda los requerimientos de las personas y que sea viable financieramente para el inversionista y que por la calidad y seguridad promueva el no uso del auto particular, esto mejoraría la calidad del medio ambiente, se consumiría menos gasolina y tendríamos una sociedad mejor comunicada y una mejor movilidad.
Las empresas del autotransporte se conducirían en el marco de la ley y dejarían se ser grupos de presión política y de interés para fines que nada tienen que ver con la movilidad social, Todos saldríamos ganando.